Entre Bits y Chips    Presentación

Apple estrena su procesador en tres nuevos Macs

MacBook Air, MacBook Pro y Mac Mini han sido los elegidos para mostrar la potencia y rapidez del M1, el primer chip de la familia Apple Silicon: más veloces, con más autonomía, más silenciosos...

11 NOV. 2020 - Madrid
7 minutos
La nueva familia de Apple: MacBook Air, MacBook Pro y Mac Mini

Apple ha ido soltando lazos con Intel y desarrollando su propio sistema de procesadores para todos sus equipos: móviles, tabletas y ordenadores. En el mundo móvil, los AXX Bionic (sustitúyanse las equis por el número que le corresponda. Ahora le toca el 14) han demostrado su potencia, versatilidad y rendimiento frente a toda la competencia. Y ahora lo quieren hacer con los M1 en sus ordenadores Mac.

A comienzos de este mismo verano, Apple oficializó lo que se daba por hecho hacía algún tiempo: iba a diseñar y fabricar sus propios procesadores. Intel, quien hasta ahora le suministraba los chips, no era capaz de responder a lo que le requería la compañía de la manzana: tecnología de cinco nanómetros, mucha mayor potencia, menor consumo... Era evidente que la decisión estaba tomada hacía mucho tiempo, porque en apenas cinco meses desde ese anuncio, Apple ha presentado tres ordenadores con sus propios procesadores Apple Silicon. Los nuevos MacBook Air, Pro y Mac Mini están equipados con el M1, el primer SoC (System on a Chip) de la familia.

El objetivo de la compañía californiana cuando se hizo cargo del diseño de su propio SoC para ordenadores era mantener -mejor, aumentar- la potencia de la anterior generación de procesadores, crear un sistema completo en una única pastilla y, sobre todo, lograr una mayor eficiencia energética que le permitiría más autonomía.

Según las características que Tim Cook, CEO de Apple, y su equipo compartieron en la presentación, han logrado con creces todos sus objetivos. El M1 es un SoC, es decir, no es únicamente el procesador tradicional, la CPU, para entendernos. Integra la unidad central de proceso (CPU), la tarjeta gráfica (GPU), el procesador neural destinado a las funciones de inteligencia artificial y la memoria RAM.

Con los datos que ofrecieron, el M1, con 16.000 millones de transistores integrados, logra el mayor rendimiento por vatio y la mayor velocidad del mercado con una CPU de baja energía. Con respecto a la anterior generación de ordenadores Mac, los nuevos equipos ofrecen tres veces y media más velocidad de CPU, un rendimiento seis veces cuperior en la GPU (gráfica), 15 veces más rápido en las tareas de machine learning y duplica la autonomía. 

A falta de que las pruebas de rendimiento independientes lo vayan confirmando -salen a la venta la semana que viene, aunque ya se pueden reservar-, los nuevos MacBook Air, MacBook Pro y Mac Mini podrían ser el punto de no retorno en el camino hacia ordenadores construidos desde la mentalidad de un fabricante de móviles. Y es que Apple lleva tiempo intentando saltar la barrera de separación de esos dos mundos: informática y móviles-tabletas. Con este SoC M1, el primero de la familia Apple Silicon, dan ese paso en cuanto a hardware: la potencia y el rendimiento equivalente a un móvil o tableta de última generación en un ordenador. Y el sistema operativo Big Sur, que se distribuye a partir de mañana, se encarga de hacerlo en la parte del software. 

La transición de programas y aplicaciones entre los universos Apple-Intel y Apple Silicon se apoya en dos pilares Universal App y Rosetta 2.

Sin duda, el protagonista absoluto de la presentación ha sido el M1, pero ¿qué hay de los ordenadores? 

Los nuevos MacBook y Mac Mini tienen el mismo diseño exterior que los anteriores. Y no me refiero únicamente a los del año pasado. El diseño básico de los portátiles de Apple (y del Mini) es el mismo desde hace años, aunque, por otra parte, desde que la firma de Cupertino presentó su MacBook Air prácticamente todas las marcas informáticas han seguido el mismo diseño.

A pesar del foco en el desempeño del nuevo M1, en la hoja de características la diferencia que más va a llamar la atención favorablemente es la duración de la batería: 18 horas de navegación web con el MacBook Air y 20 horas con el MacBook Pro. Y otra cosa: el silencio total del primero, que no lleva ventiladores para disipar el calor.

Al montar la memoria RAM directamente en el chip limita las posibilidades de actualización posteriores a la compra. Hay que decidir la configuración del chip con ocho o con 16 gigas; después no se le puede añadir más memoria. ¿Serán suficientes? El control de hardware y software le ha permitido tradicionalmente a Apple lograr extraer el máximo de todos los componentes.

Los precios de los nuevos Mac arrancan en 1.129 euros para los MacBook Air (13 pulgadas de diagonal de pantalla, ocho gigas de RAM y 256 e disco duro); 1.449 euros para el MacBook Pro de 13 pulgadas (8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento) y el Mac Mini, con la misma configuración de memoria, comienza en 799 euros.