TIC    LA VENTANA DE SOTHIS

Cuando la tecnología ya no es suficiente: ¿cómo diferenciarse en un mercado cada vez más digitalizado?

Las compañías con una sólida base tecnológica están demostrando más resiliencia durante la crisis, que ha impulsado una carrera por la digitalización. A medida que la tecnología se 'comoditiza', ¿cómo pueden las empresas seguir siendo competitivas? Charlamos con Ricard Sanjuan, director de Sistemas de Información Corporativos de Sothis y experto en consultoría tecnológica sobre la transformación del tejido empresarial español en plena reconstrucción económica.

23 SEP. 2020
6 minutos

La reconstrucción económica es el concepto protagonista de los debates económicos de las últimas semanas. Detrás de él se encuentra un matiz importante: la necesidad de dar un salto cualitativo para reinventarnos como economía y desarrollar un nuevo modelo productivo que dote a las empresas de más garantías ante futuros desafíos. Parafraseando a Nassim Taleb, a las compañías no les bastará con ser resilientes (aguantar el tipo durante una crisis), sino que deben ser “anti-frágiles” (deben tener la capacidad de crecerse y salir reforzadas ante el desafío).

Para Ricard Sanjuan, director de Sistemas de Información Corporativos de Sothis, consultora experta en la transformación y evolución de negocios a través de la tecnología con más de 300 clientes en 35 países, “tras la carrera por digitalizarse, la empresa española se encuentra ante el reto de diferenciarse a través de la tecnología. Muchas compañías ya tienen la infraestructura y la base: ahora deben reflexionar para aprovecharla mejor. La ‘tecnología por la tecnología’ no tiene cabida en la empresa, pues debe tener aplicación e impacto real en las operaciones y el modelo de negocio. Debemos poner el ‘cómo’ al servicio del ‘qué’”.

En opinión del experto, hemos adelantado varios años en la digitalización empresarial en los últimos meses, especialmente en ámbitos como el entorno de trabajo digital (fórmulas de colaboración y teletrabajo) o ciberseguridad. Este ‘impulso digital’ es sin duda beneficioso, pero conlleva un nuevo desafío: antes, ser una compañía digitalizada era una diferenciación por sí misma. Ahora, en un mercado más maduro, la competencia es mayor y las compañías deben optimizar y reflexionar sobre el uso de la tecnología para seguir diferenciando su oferta de valor, mirando hacia el futuro.

Un cambio de paradigma: la hoja de ruta de la empresa tecnológica

“Aunque todavía hay mucha disparidad en el nivel de digitalización de la empresa española, lo cierto es que la gran mayoría ha avanzado mucho”, indica Ricard Sanjuan. En el entorno de los recursos humanos, últimamente se escucha con frecuencia el término reskilling, que hace referencia a los planes de desarrollo y reciclaje para formar a los empleados y ampliar su horizonte profesional, reubicándoles en otras funciones y áreas de la empresa.

Hoy, no solo son los empleados los que tienen que reciclarse, sino que son las propias empresas las que tienen que seguir avanzando de manera proactiva, actualizando su modelo de negocio y operaciones. Ser digital no es suficiente, deben permanecer atentas si quieren seguir siendo competitivas.

Ricard Sanjuan, director de Sistemas de Información Corporativos de Sothis.

Los momentos que fuerzan una reorientación de los procesos de negocio son una buena oportunidad para llevar a cabo este proceso de “reflexión digital”. Todavía no podemos afirmar que todas las empresas españolas son realmente ‘digitales’, hay muchas diferencias según sectores y tamaño de la organización, pero llegará un momento en que sí, un momento en el que la digitalización sea una base general, dejando de ser una diferenciación cualitativa de cara al mercado. Es ahora, antes de que llegue, el mejor momento para que las empresas recapaciten y se adelanten a lo que está por venir.

Para hacerlo posible, el directivo de Sothis recomienda apostar por el aprendizaje continuo y aplicar metodologías ágiles: “la incertidumbre es una constante en el mundo de los negocios. Lo importante no es que una compañía no tropiece nunca, sino que pueda levantarse pronto. Y, para ello, la tecnología aplicada con criterio es fundamental. Para lograrlo, las empresas que quieran impulsar su negocio mediante la tecnología necesitan un plan y una visión adecuados y personalizados. No hay recetas mágicas que funcionen para todas las organizaciones: cada empresa tiene que llevar a cabo un proceso de autodescubrimiento digital para descubrir el próximo paso en su propia hoja de ruta”.