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El ‘tacto digital’ de Senstile facilita el tránsito a una moda más ‘verde’

La startup vasca colabora con la firma alemana Circular Fashion para crear una base de datos de textiles sostenibles que permitirá a las marcas sustituir los tejidos que emplean por alternativas con características similares y un menor impacto ambiental

09 OCT. 2020 - Bilbao
7 minutos
La herramienta de Senstile en plena acción.
La herramienta de Senstile en plena acción. / Innovadores

La industria textil se ha convertido en la segunda más contaminante del mundo. Cada año se tiran millones de toneladas de ropa, de las que solo se recicla el 1%. Si el ritmo de despilfarro se mantiene, en 2050 el sector será responsable de un cuarto de las emisiones globales de CO2.

Para dar solución a esta problemática la startup vasca Senstile ha creado una solución basada en inteligencia artificial (IA) que permite digitalizar los tejidos con el fin de que las marcas puedan sustituir los textiles que habitualmente emplean para fabricar prendas por otras alternativas más sostenibles y con características similares. 

Fruto de su esfuerzo innovador, la firma tecnológica ha logrado ser seleccionada con la alemana Circular Fashion, empresa especializada en moda sostenible, para el desarrollo de una base de datos de textiles sostenibles dentro del programa europeo ELIIT. "El objetivo es permitir a los diseñadores que desarrollen las colecciones que deseen hacer. De esta manera, los fabricantes podrán ofrecer productos más sostenibles, mientras los consumidores pueden disfrutar de un producto con propiedades muy similares a las que tienen las prendas que compran habitualmente en sus marcas de confianza", explica Zhanna Naymankhanova, CEO y fundadora de Senstile.

Para lograr este ambicioso fin, la startup ha ideado una solución basada en IA que recoge las propiedades textiles y proporciona una identificación digital del tejido. Un elemento clave en este proceso son los sensores creados por la propia Senstile que permiten toda la información (relativa a la elasticidad del tejido, su calidad…) y con la ayuda de un sistema de algoritmos se clasifican en diversos grupos, atendiendo sus similitudes. 

"Con esta información, y a través de algoritmos que ayudan a emparejar los textiles, hemos conseguido reunir una base de datos de 500 textiles escaneados", subraya. Al tiempo que destaca que "con toda esta información podemos clasificarlos en grupos de tejidos que tengan similares calidades. Podemos encontrar productos en función de sus propiedades físicas, visuales y táctiles, reduciendo así las pruebas de ensayo y error de la búsqueda manual".

Precisamente fue el modo manual que aún emplean las marcas de moda a la hora de seleccionar sus tejidos de cara a una nueva colección, lo que animó a esta emprendedora a poner en marcha este proyecto. Tal y como detalla Naymankhanova las firmas de este poderoso sector funcionan de una manera muy similar a la de hace varias décadas. No en vano, el único método que utilizan para comprobar las características de la tela, su fibra, consistencia y demás propiedades es acudiendo a ferias de fabricantes y comprobándolo in situ de manera manual, o bien mediante los catálogos de las muestras que reciben por correo. "Esta forma de actuar provoca que pierdan mucho tiempo en la selección de muestras para el diseño de colecciones. A esto se une que los catálogos que aparecen en webs sólo muestran fotografías y el diseñador sólo puede verlas de forma visual sin conocer al detalle cuales sus verdaderas propiedades", completa.

Esta joven emprendedora, que lleva más de dos décadas de trayectoria en el mundo de la moda, ha vivido en primera persona estas situaciones y ello le llevó a apostar por una tecnología que posibilitara digitalizar las propiedades de los tejidos más allá de las imágenes que se muestran en los catálogos web o en soporte papel.

Así los diseñadores pueden conocer exactamente aspectos vinculados al tacto, la calidad y otras características propias de los tejidos y que son clave a la hora de seleccionar una tela.

"Nuestra primera solución se llama Fabric Scout. De momento no podemos estar más satisfechos porque hemos logrado ser una de las 30 startup finalistas seleccionadas en el concurso de la Comisión Europea Social Innovation Competition y una de las cuatro vascas que competirán en la fase final de la aceleradora internacional Mass Challenge", concluye.

La startup vasca ha logrado ampliar su cota de mercado más allá de España, captando clientes con grandes firmas de moda de lujo de Asia y Europa. "Les ofrecemos servicios de contact fitting para poder identificar prendas falsas tanto antes de fabricarlas como en procesos de devolución. Hay que tener en cuenta que el 50% de las prendas que se devuelven en el comercio online de lujo son falsificaciones. Con nuestra tecnología podemos escanear todos los textiles y decir con precisión si es auténtica o una falsificación", explica Naymankhanova.