Salud    Medtech

Este robot terapeuta trabaja desde casa con pacientes con daños cerebrales

Un sistema robótico creado por investigadores de la Universidad Miguel Hernández incorpora también realidad virtual y algoritmos de inteligencia artificial para personalizar las terapias. La incorporación de la robótica a la rehabilitación del daño cerebral mejora hasta en un 60% la recuperación de los pacientes

06 OCT. 2020
6 minutos

El daño cerebral adquirido (DCA) es la afección repentina del funcionamiento del cerebro en una persona que, sin tener ningún daño cerebral previo, sufre una lesión externa –un traumatismo craneoencefálico- o interna –un ictus, meningitis, tumor cerebral o anoxia cerebral. Según los últimos datos epidemiológicos, en España viven casi medio millón de personas con daño cerebral. Unas cifras que aumentan incluso entre gente joven.

El daño cerebral deja secuelas, la mayoría de ellas problemas motores, cognitivos, sensoriales o del habla. Y los especialistas tienen que conseguir que el paciente cuente desde el primer momento con la terapia precisa para que se consiga que el cerebro organice de nuevo sus neuronas y que la función que hacían las lesionadas lo cumplan otras. Es lo que se denomina “plasticidad cerebral”, la capacidad del cerebro para cambiar las conexiones entre neuronas a través de la repetición de movimientos.

La rehabilitación se convierte así en la mejor “gimnasia cerebral”. Los pacientes deben realizar los mismos movimientos una y otra vez hasta que sus neuronas “memorizan” el ejercicio y lo asumen como propio. Un trabajo que lleva años de disciplina y esfuerzo y que no termina en el hospital.

Jugar con el robot para aprender

Para facilitar este tedioso trabajo de rehabilitación, hacer de la terapia algo más amable, el Grupo de Neuroingeniería Biomédica de la Universidad MIguel Hernández (UMH) de Elx ha desarrollado un sistema robótico que permite que los pacientes puedan continuar su trabajo de rehabilitación desde casa y de una manera algo más entretenida.

De la mano de la startup iDRhA (spin off de la UMH), han creado un robot que ayuda a esos pacientes con problemas de movilidad en brazo o mano a recuperarse y readaptarse. El dispositivo incluye un sistema de realidad virtual con varios “juegos” con lo que los pacientes realizan sus ejercicios con la ayuda de un brazo robótico. Juegos simples que fuerzan la repetición de movimientos como, por ejemplo, coger una manzana de un árbol e introducirla en una cesta que hay situada en la parte inferior.

El sistema desarrollado por iDRha y la UMH es capaz de monitorizar al paciente y de adaptar en tiempo real la terapia a sus necesidades, según su edad, el tipo de lesión o la etapa del proceso de rehabilitación, gracias a algoritmos de inteligencia artificial. Es portátil y de bajo coste, lo que permite que el usuario puede realizar ejercicios e incluso desarrollar una terapia de tele rehabilitación desde casa. Cuenta con una serie de sensores que permiten que el médico, desde el centro hospitalaria, pueda seguir la evolución del paciente.

Según la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), el empleo de juegos y robots en el proceso de rehabilitación, unido a la neuropsicología, la logopedia y la fisioterapia, mejoran hasta en un 60% la recuperación de los pacientes. Además, según Nicolás García, catedrático del Departamento de Ingeniería de Sistemas del Instituto de Bioingeniería de la UMH, conseguir un dispositivo portátil es una gran ventaja que ayudará al sistema sanitario a no colapsarse. “Las personas con daño cerebral van a incrementarse en número, porque la sociedad envejece, y nuestro sistema sanitario -público y privado- no están preparados para asumir tantas necesidades de rehabilitación” señala. “Llevarlo a casa y supervisarlo desde el hospital ayudaría mucho al sistema”.

Este proyecto de la UMH ha recibido 55.000 euros del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE). El prototipo se encuentra actualmente en fase de validación en diferentes entornos hospitalarios. Los investigadores esperan que, en aproximadamente 5 meses, el robot pueda llegar a los domicilios de los pacientes.