Entre Bits y Chips    Análisis

Hola, Fire TV Cube, ¿qué hago contigo?

Hasta la fecha, en los seis años que llevamos hablando con Alexa, ha habido un par de equipos que no sé muy bien cómo encajan: uno es el Echo Auto y otro es este Cube.

8 minutos
El Fire TV Cube, conectado con el adaptador de Ethernet a micro USB / Javier López Tazón

Amazon y yo no nos ponemos de acuerdo. Claro, que Jeff Bezos no lo sabrá. Y es que hay un par de lanzamientos que no logro comprender bien. El primero es el Echo Auto. Me parece un equipo súper redundante en un coche. ¿De verdad hace falta un navegador GPS cuando los nuevos modelos lo traen instalado y todos llevamos uno (o más) en el móvil? El Echo Auto lo he probado, pero no lo he comentado en este espacio. 

El segundo es el Fire TV Cube. Creo que los Fire TV son muy buenas opciones para convertir televisores de hace unos años en smart TV, es decir, en televisores conectados con internet. Y está bien que se les vaya dotando de compatibilidad con más plataformas y mayores capacidades de conexión. En estas últimas semanas he probado los dos últimos lanzamientos de Amazon en su familia Fire TV, el Stick y el Cube. El primero cuesta 40 euros, el segundo, 120. Y me quedo con el primero. La gran ventaja del Cube es su velocidad y que integra ocho micrófonos (varios de largo alcance) en su cuerpo, con lo cual puedes manejar la tele a distancia sin recurrir al mando, pero es bastante más complejo que el primero. Además, valoro por encima de la velocidad de ejecución (también va a depender mucho de la propia red y del televisor) la facilidad para llevarlo de un sitio a otro.

Tal vez esté equivocado, pero veo los Fire TV como un buen sistema para segundas residencias, llevarte las suscripciones de tus plataformas a la playa o a una casa rural... El Cube no sirve para eso. Es un equipo para instalarlo en un lugar fijo: es un cubo de unos ocho centímetros de lado que pesa casi medio kilo sin contar con los cables. Y cables se pueden necesitar unos cuantos: HDMI, por cierto, no suministrado en la caja, alimentación, alargador para el receptor de infrarrojos...

La caja integra bastante tecnología: un procesador de seis núcleos -cuatro núcleos a 2,2 GHz y otros dos a 1,9-, procesador gráfico Mali G52-MP2 a 800 MHz, dos gigas de RAM, 16 gigas de memoria para almacenar las apps, módulo WiFi de doble banda con doble antena, Bluetooth 5.0, los ocho micrófonos, controlador de infrarrojos... Además, en el embalaje sí podemos encontrar el mando a distancia de Alexa, con micrófono y funciones de control del televisor (pilas incluidas), el cable de alimentación, el adaptador de Ethernet a microUSB y un extensor para colocar un sensor de infrarrojos en una zona visible. 

Al igual que el resto de los Fire, en el proceso de configuración instala varias app que vienen de serie, pero permite seleccionar otras. Yo he instalado -y comprobado que funcionan- desde Netflix a Movistar+ pasando por Apple TV o Prime Video. Todo correcto. Es algo más complicada la configuración del Cube como centro de control -por voz desde el propio cubo o a través del mando- de los periféricos conectados. 

Cuando se logra configurar -debe de ser por mi torpeza, pero tardé un buen rato y unos cuantos intentos-, el Cube permite, mediante comandos de voz, encender o apagar la tele, cambiar la fuente de imagen y audio, incluso son el televisor apagado se puede pedir que reproduzca una serie. Él solito encenderá la tele, seleccionará la fuente, localizará la plataforma y comenzará la reproducción. ¿Es instantáneo? No. ¿Tardaría el mismo tiempo manejando un mando? Probablemente, sí. 

Si una instalación normal -televisor con barra de sonido y otro equipo conectado por HDMI- se complica un poco. Cuando tenemos los equipos ocultos en el mueble de la tele, es todavía un poquito más difícil. A ver, el término no es difícil. Digamos que es entretenido, que lleva su tiempo. 

Para probarlo he acudido a la situación para la que creo que está diseñado el Cube: una tele antigua. Es un Panasonic de hace una década. Tiene buena imagen, el panel está perfecto y tiene cuatro puertos HDMI (por supuesto, no son de última generación). Evidentemente, no es un smartTV. En el proceso de configuración hemos invertido un buen rato en que el sistema reconociera y aprendiera a encender y apagar la tele y otro parecido en logar regular el sonido. 

He intentado, antes de leerme las preguntas más habituales, emparejar un Echo como altavoz de la tele y manejarlo con el Cube. Error. Una opción es cambiar la palabra de invocación del Echo porque si no se vuelven locos. También te puedes volver un poco loco para gestionar equipos conectados a la tele que estén ocultos. Para ello hay que utilizar el extensor del sensor infrarrojo que suministran con el Cube. Recomiendo leer bien el manual.

Que, mientras he estado probando el Fire TV Cube haya pasado de 120 euros de precio oficial a 79,99, 40 euros menos, creo que me da la razón: no parece que se entienda muy bien este equipo. Si tengo un televisor antiguo igual prefiero ahorrar los 120 euros que me cuesta para comprar un televisor smartTV. 

Valoración

Rendimiento:                         2,5
Usabilidad:                             2
Precio:                                    2,5
Resistencia:                            3
Diseño:                                   3
Valoración total:                    2
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