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Lenovo Legion 7i, potencia para volar

El 7i es una máquina prodigiosa, un portátil que se enfrenta a cualquier juego, pero da el pego en la oficina. Lo he utilizado para probar el exigente Fligth Simulator 2020. Y ha respondido con sobresaliente.

20 OCT. 2020 - Madrid
14 minutos

Lenovo, con el permiso de HP (están como perro y gato en los listados de mayor vendedor mundial), es el gran fabricante de ordenadores. Y dentro de sus gamas, la que más me gusta es la de portátiles Legion. Y no precisamente por los teclados de colorines y las luces LED que surgen de laterales y parte trasera de sus equipos.

El punto clave de los Legion es que han sabido combinar la potencia que necesita un portátil construido para los videojugadores más exigentes con un diseño más neutro. Eso no quiere decir que no llamen la atención. El último Legion 7 que llevo probando una temporada (quiero que se olviden de que lo tengo en préstamo...) presenta un aspecto super sólido, un ordenador fuerte, construido para aguantar años de trabajo exigente. Ojo, no confundir con trabajos duros, al aire libre con riesgos de caídas o golpes. No son equipos rugerizados.

Si el diseño demuestra potencia, sus características y funcionamiento lo confirman. De hecho, pedí probar este equipo en concreto porque necesitaba un portátil capaz de mover el Fligth Simulator 2020, que completo pesa más de 125 gigas. La recomendación de Microsoft para la versión de PC es un procesador Intel i5-8400 (o AMD Ryzen 5 1500X), una tarjeta gráfica NVIDIA GTX 970 o AMD Radeon RX 590, 16 gigas de disco duro y cuatro de RAM.

No quería quedarme corto, sobre todo porque hacía muchos años que no volaba con el Fligth Simulator y no quería que la experiencia fuera mala por tener un equipo justo. Así que, me lancé a lo grande y en Lenovo se portaron con creces, lo que me ha dado muchas horas de vuelo sobre unos paisajes realistas, con movimientos de los aviones y del terreno supersuaves poniendo todas las variables gráficas al máximo de calidad. Claro, que si no lo conseguía con este Legion 7i, iba a ser difícil lograrlo con otro.

El nombre completo del portátil de pruebas es Legion 7 15IMH05 y su nombre comercial Legion Creator 7i. El procesador es un Intel Core i7-10750H, de décima generación que se acompaña de 32 gigas de memoria RAM. El disco duro (memoria sólida SSD) se ha aumentado hasta un tera y en la tarjeta gráfica se ha ido al máximo: la GeForce RTX 2080 Super con diseño Max-Q con ocho gigas dedicadas. 

Cuando se ven las letras RTX, de trazado de rayos X, hay que pensar que estamos ante otro nivel de potencia gráfica, muy pensada para proporcionar un rendimiento extra frente a los videojuegos más exigentes. En concreto de esta 2080, la crítica especializada no se ha andado con medias tintas: "La mejor tarjeta gráfica gaming del mundo"... Y es que es capaz de no despeinarse para proporcionar 60 imágenes por segundo con resluciones 2K 0 120 en 2K.

La pantalla del Legion, de 15,6 pulgadas de diagonal, no es 4K ni 2K, se queda en Full HD (1.920 x 1.080 puntos) y es probablemente el único punto débil (por decir alguno) de este equipo. Es una pantalla antirreflectante, que se puede leer en exteriores gracias a los 500 nits de brillo y que ofrece hasta 144 hercios de refresco de pantalla. Es compatible con alto rango dinámico (HDR), pero no es táctil. No considero este último punto como negativo, ya que con una pantalla de este tamaño, trabajas a una distancia superior a un brazo de ella, por lo que no podrías interactuar con normalidad con el dedo. Por otra parte, estamos hablando de un portátil, no de un convertible. La pantalla no gira 360 grados para manejarla como tableta. 

Tengo otro pequeño problema de uso. Pero es común a los portátiles de 14 o más pulgadas con teclado extendido. A pesar de que este equipo en particular lo he pedido para poder probar el Fligth Simulator 2020 (por cierto, excelente), uso fundamentalmente el ordenador para escribir. Y aprendí mecanografía (por mi cuenta, pero con manual). Es decir, que cuando me coloco delante del ordenador, me centro con el teclado y entonces la pantalla me queda descentrada. Cosas que le pasa a uno.

Para ser un ordenador de alto rendimiento, tiene dos características destacables, al margen de la potencia en sí misma: por un lado, es bastante silencioso y, por otra parte, se le pueden sacar sus buenas siete horas de autonomía a la batería. Conviene, eso sí, poner el modo silencioso (tecla Fn+Q), un modo que sacó Lenovo para balancear entre estados en los que se necesita priorizar el rendimiento y otros en los que se puede relajar. Por cierto, bendita Fn+Q que desactiva la iluminación del teclado y los led traseros.

La batería, de cuatro celdas y 80 vatios, se puede cargar hasta la mitad con media hora (Rapid Charge Pro) utilizando el alimentador suministrado de 230 vatios.

Lo que no termino de entender es por qué no han colocado un escáner de huellas dactilares como modo de bloqueo y desbloqueo. Con lo bien que está funcionando en otros equipos eso de llevar un lector de huellas integrado en el botón de encendido...

Un portátil grande tiene muchas ventajas: pantalla grande, teclado grande, batería grande, trackpad hermoso y también espacio más que suficiente para conectores. El Legión 7 lleva un Thunderbolt 3 tipo C, un USB tipo C en el lateral izquierdo junto con un minijack para el micro y los auriculares; un USB 3.1 en el derecho, otros dos en la parte trasera en donde también están los puertos HDMI y Ethernet

Con todo eso dentro, más un sistema importante de disipación de calor, el peso también sube. Y eso que Lenovo, tanto en la serie ThinkPad como en la Legion ha logrado contenerlo bastante. De hecho, éste  pesa 2,5 kilos. Eso sí, el precio hace un poco de daño: sale a más de un euro por gramo. Con la NVIDIA GeForce RTX 2080 Super Max-Q 8 GB GDDR6 256, el almacenamiento en un tera, las 32 gigas de RAM... sube hasta los 2.949 euros.

Volando sobre la cornisa cantábrica con el Ratón de Getaria al fondo.

Una prueba por el aire

Decir Fligth Simulator es hablar de una franquicia que lleva casi cuatro décadas dándonos alegrías. Incluso había versiones de combate (he pasado horas -también en el periódico- a bordo de un Spitfire probando el Combat Fligth Simulator, eso sí con un controlador de palanca). La versión 2020, después de seis años sin lanzar una nueva, tenía que ser especial; tenía que dar un salto. Y lo ha hecho en gráficos manteniendo la veracidad del simulador, si bien un tanto atenuada por un modo un poco más arcade.

Vaya por delante que incluso poniéndolo en modo fácil, vas a tener problemas. Antes de ponerme a los mandos del FS2020 desde el teclado del Lenovo Legion 7i y un ratón, repasé mis nociones de aviador con otros simuladores, pero hay pocos tan realistas como éste y el salto es tremendo, como lo es la satisfacción de poder trazar una ruta de vuelo para pasar por encima de un lugar determinado. En mi caso, volé por la cornisa cantábrica y sobrevolé por un Zarautz bastante fiel a la realidad despegando desde Bilbao y también desde Hondarribia.

Tuve suerte en ambas ocasiones y el día estaba claro y con buena visibilidad. Y es que, cuando juegas conectado, va a hacer durante la ruta el mismo tiempo meteorológico que el real: si estás en Hondarribia y llueve (muy habitual), vas a despegar desde una pista con lluvia.

Los dos aspectos más logrados de este simulador son el realismo en las funciones y las condiciones de vuelo (se puede graduar y es conveniente no perderse los tutoriales si no queremos tirar la toalla) y el realismo y la calidad de los gráficos. Si uno está familizado con la vista aérea de ciertas ciudades y las sobrevuela las puede reconocer al detalle. Eso sí, todavía tienen que ir puliendo detalles, sobre todo en los edificios emblemáticos altos. Uno puede sobrevolar la Torre de Hércules en La Coruña y ver un edificio achaparrado que parece más una torreta con una pieza de artillería. 

El reto es volver a aprender los comandos (no tengo controlador ni pedales) y manejar el ratón o los cursores con la suavidad necesaria. Y la satisfacción conseguir elevar un avión, llevarlo por los puntos que marca la ruta y aterrizar. 

He tenido la suerte de contar para este mes largo de vuelo con un ordenador que no ha fallado en ningún momento ; no he sufrido las caídas de frames ni los tiempos de carga insufribles (el juego está íntegramente cargado en el disco duro -150 GB- y eso ayuda) que otros están reportando. Pero, antes de meterse en un desembolso importante (la versión estándar cuesta 70 euros y la más cara, 120) conviene asegurarse de que el ordenador que tenemos lo soporta hogadamente.

Valoración

Lenovo Legión 7i
Rendimiento:                           4
Usabilidad:                               3,5
Precio:                                      2,5
Resistencia:                             3
Diseño:                                    3,5
Valoración total:                     3,5
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