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Los árboles nos hablan: su temperatura indica el agua que necesitan

Un equipo de investigación de la Universidad de Córdoba y el CSIC ha diseñado un sistema de riego de precisión basado en la temperatura de las plantas

21 OCT. 2020
4 minutos

A medida que el fenómeno del calentamiento global se hace más patente en nuestro planeta, sus efectos se dejan ver cada vez mejor. Especialmente en lo que los expertos llaman “ciclo hidrológico”.  Las sequías son cada vez más prolongadas y las inundaciones más devastadoras.

La gestión del agua, la buena gestión del agua, es el elemento imprescindible para conseguir aumentar la productividad de las cosechas. La sequía no sólo provoca la pérdida de todo un año de trabajo, sino que, en el caso de plantaciones de árboles, puede incluso llegar a provocar la muerte de los cultivos.

Un equipo de investigación de la Universidad de Córdoba y el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC en Córdoba trabaja desde hace muchos años en distintos proyectos para mejorar la gestión del agua y conseguir mayor precisión en los sistemas de riego en cultivos arbóreos como el olivar, el almendro y los cítricos.

Resulta imposible medir la cantidad de agua exacta que absorbe cada árbol, pero su temperatura es un claro índice de que las cosas no van bien. Un indicador al que llaman "Crop Water Stress Index" (CWSI, Índice de Estrés Hídrico del Cultivo) señala si el árbol que se estudia sufre o no estrés hídrico. De esta forma, el agricultor podría conocer en cada momento si los árboles están consumiendo agua al 80-90% de su capacidad, lo que quiere decir que está dentro de un nivel óptimo, o si tienen mucho estrés y necesitan con urgencia un nueva aportación de agua.

"Este indicador, el CWSI, tiene la ventaja de que el consumo relativo de agua puede determinarse mediante teledetección, empleando drones o aviones tripulados y se puede obtener un mapa de la transpiración de las distintas zonas de la plantación” explica Elías Fereres, catedrático emérito del Departamento de Agronomía de la Universidad de Córdoba.

Con la realización de estos mapas de estrés hídrico se puede planificar llevar la cantidad de agua precisa a cada árbol. Riego de Precisión. Hasta tal punto que se podría regar de manera diferente distintas partes de la zona de cultivo en función del nivel de agua que necesite en cada momento. "El objetivo es que se use el agua de forma eficiente y se aplique donde más falta hace", apunta Elías Fereres.

Aunque el trabajo se ha realizado en plantaciones de almendros, esta investigación podría servir para trabajar en otros cultivos arbóreos como el olivar.