Oral-B iO, más tecnología para el cepillado dental

¿Rotatorio? ¿Lateral? ¿Ultrasonidos? Los cepillos eléctricos están entrando en una auténtica carrera tecnológica que incluye nuevos motores, conexiones bluetooth, app para el móvil...

09 OCT. 2020 - Zarautz
6 minutos

En lo único en lo que parece que hay acuerdo es en que los cepillos eléctricos son más eficaces contra la placa que los manuales. Aunque también hay escépticos incluso en esta afirmación. Todavía hace unos diez años un dentista no me recomendaba usar un cepillo eléctrico, sino que era más importante aprender a cepillarse bien los dientes.

Lo cierto es que cada presentación de una nueva serie de cepillos o de un avance tecnologico en esta área viene acompañada de algún estudio que destaca las ventajas de los eléctricos frente a los manuales. El último, el que ha citado el doctor Ángel Alcaide, dentista y responsable de relaciones científicas y profesionales de Oral-B en la presentación de la serie iO, según el cual el uso prolongado de los primeros puede salvar hasta un 20% más de piezas.

Dejando al margen el resbaladizo y no despejado terreno de qué tecnología es mejor, si la de ultrasonidos, los oscilantes laterales o los oscilantes rotatorios, Oral-B (marca del gigante estadounidense Procter & Gamble) ha presentado su propuesta más tecnológica: iO.

La idea es que, prácticamente desde 1991 la tecnología del cepillado eléctrico ya está madura, lo que hace falta es que el usuario la utilice como debe para que cumpla con su eficacia, de ahí que los últimos esfuerzos se encaminen a lograr una sensación más placentera al utilizarlo, vincularlo con el aparato que siempre llevamos encima: el móvil, y gamificarlo.

Los nuevos iO de Braun han sustituido su motor por otro magnético. Ahora el moviiento del motor no es rotacional, sino de desplazamiento en vertical. Eso supone la práctica ausencia de engranajes y la reducción drástica del sonido

Además, también se han rediseñado los cepillos para que los cabezales cumplan mejor su función, multiplicando el número de cerdas y, además de la colocación en ángulos opuestos de 16 grados, dispuestos de forma que respondan a movimientos no sólo de rotación, sino microvibraciones con un efecto de masajeo.

Para aprovechar al máximo las cualidades de esta nueva serie, conviene vincularlos con el móvil mediante la app gratuita. De esta manera, no solo controlaremos las veces que nos cepillamos al cabo del día y el tiempo que invertimos en cada sesión, sino que podremos hacer un seguimiento de la limpieza en 16 zonas de cepillado. El cepillo sabe en cada momento cuál es su posición relativa con respecto a la boca del usuario, de esta forma sabe que está limpiando una zona u otra y si nos hemos dejado alguna sin limpiar.

La presión que ejercemos sobre las encías es muy importante: si nos quedamos cortos, el cepillado no es todo lo efectivo que debe, pero si nos pasamos podemos dañar las encías. Habitualmente, los cepillos eléctricos avisan de que se aplica presión excesiva, pero en iO, en el tope de la gama, también se advierte que no es suficiente. El Smart Sensor lo hace mediante tres colores: blanco, por debajo de 0,8 newtons de presión; verde, entre 0,8 y 2,5 newtons, y rojo, más de 2,5 N. El juego es mantener el led en verde.

La interacción con el usuario también se logra a través de una pantalla en la que se muestra no solo el temporizador o el tiempo de cepillado, sino que puede saludar con una carita, dar los buenos días, las buenas noches o avisar de que nos toca cambiar de cabezal.

La serie iO se compone de tres modelos: iO 7, iO 8 y iO 9, el tope de gama, con su cargador magnético, sensor inteligente de presión, siete modos de cepillado... Los precios son, respectivamente, 199 euros, 219 y 279, pero ahora mismo se puede encontrar más barato en el mismo Corte Inglés (238 euros) o en Amazon.