Qualcomm confía en el 5G y lanza un procesador más accesible

El Snapdragon 865 5G es un procesador de éxito. Pero es caro. Qualcomm quiere bajar el precio trasladando la compatibilidad 5G a series más baratas con el lanzamiento del 750G.

22 SEP. 2020 - Madrid
6 minutos
El nuevo 750G no sólo es 5G, sino que, como toda la gama

Los gráficos que ha compartido Qualcomm a propósito del lanzamiento de su nuevo Snapdragon 750G 5G escenifican el optimismo en torno al desarrollo de la nueva generación de telefonía móvil.

El veto de la Administración Trump a Huawei, probablemente el fabricante más avanzado en redes 5G, auguraba un frezano, un tropezón, en el desarrollo de esta tecnología que va a permitir multiplicar el número de dispositivos conectados y aumentar la velocidad hasta que prácticamente desaparezca la latencia en las comunicaciones. Y, sin embargo, en una única transparencia se puede contemplar de un vistazo el estado del asunto: más de 80 operadores con 5G desplegada comercialmente y unos 300 más invirtiendo en ella; más de 750 millones de teléfonos 5G para 2022 y más de mil millones de conexiones para 2023, que alcanzarán los 2.800 millones para 2025. 

Por el nivel de conexiones esperados para 2023, la adopción de la 5G habría sido dos años más precoz que lo que sucedió con la 4G. Puede ser muy ejemplarizante también la confianza del sector de la automoción en las características de la nueva tecnología. Si en el bienio 2013-14 dos marcas de coches apostaron por modelos con conexión 4G; para 2021-22 están trabajando 18 marcas.

Pero el desarrollo no es ni va a ser homogéneo. La hoja de ruta de la 5G tiene varios hitos. Si bien hay 40 países con oferta comercial 5G, 16 de ellos en Europa, sólo 11 en todo el mundo trabajan con ondas milimétricas, además de las Sub-6. La diferencia es fácil de entender: entre otras cosas, el pico de velocidad de descarga en ondas milimétricas supera los dos gigas, con una velocidad media de 900 megas por segundo, cuatro veces más rápida que las Sub-6 gigahercios.

El otro hito es la transición desde este momento inicial en el que muchas redes se están montando sobre las de 4G, mezclando ambas, lo que se conoce como NSA (Non Stand Alone) hasta cuando sean puras 5G: Stand Alone.

La propuesta de Qualcomm para agilizar la transición no está en las redes en sí, sino en el corazón de los terminales, en los procesadores. Y afinando más, en ir dotando de 5G a todas sus series de procesadores. El último anuncio hace referencia a la serie 700, pero también los hay de la 400 y Xiaomi ya ha anunciado que va a ser el primero en lanzar móviles con esos procesadores en el rango de los 20XX dólares.

Ya se han lanzado o anunciado más de 165 modelos de móviles con el procesador 5G 865 y al menos 17 de ellos están disponibles en Europa, entre ellos los plegables de Samsung. La lógica dice que un procesador compatible con 5G en una serie más asequible llegará a más modelos y a muchos más usuarios. 

Pero el nuevo Snapdragon 750G de Qualcomm no presume únicamente de conectividad 5G sub-6 GHz y ondas milimétricas, sino que cuenta con características que lo hacen muy interesante para una gama media-alta.

Si la anterior generación de la serie 700, el 730G, ya era un procesador muy adelantado capaz de desempeñar tareas muy exigentes tanto en productividad, como en comunicación, fotografía y juegos (especialmente en juegos, por eso lleva el indicativo "G" de gaming), el nuevo 750G lo supera. Los datos que ha compartido Qualcomm hablan de un 10% mejor en las tareas de renderización, una mejora del 20% en las tareas apoyadas por la inteligencia artificial del AI Engine (fotografía y vídeo, experiencias de juego mejoradas, traducción de voz), la CPU (Kryo 570) mejora en otro 20% en el rendimiento...

En la comunicación del fabricante de procesadores hacen especial hincapié en el desempeño como consola de videojuegos y también en un aspecto que muchas veces no se tiene suficientemente en cuenta. Lo básico de un móvil es que debe ser un instrumento de comunicación, también por voz. Y Qualcomm ha puesto mucho foco en los sistemas de cancelación del ruido ambiente para centrarse en la claridad de la voz en las conversaciones.