Industria    Energía

Repsol construirá la primera planta de biocombustibles de bajas emisiones en Cartagena

La nueva instalación incluirá la puesta en marcha de una planta de hidrógeno que alimentará a una nueva unidad de hidrotratamiento

23 OCT. 2020
6 minutos
El complejo de Repsol en la ciudad murciana de Cartagena.
El complejo de Repsol en la ciudad murciana de Cartagena. / Repsol

Repsol construirá en su refinería de Cartagena la primera planta de producción de biocombustibles avanzados de España. Es una muestra de la apuesta de la compañía por la economía circular como "herramienta para el uso eficiente de los recursos y la reducción de emisiones". Así, desde esta nueva instalación "suministrará 250.000 toneladas al año de biocombustibles avanzados para aviones, camiones y coches".

La nueva instalación, cuya construcción supondrá una inversión estimada de 188 millones de euros, incluirá la puesta en marcha de una planta de hidrógeno que alimentará a una nueva unidad de hidrotratamiento dotada con tecnología de vanguardia.

Este proyecto se enmarca en el compromiso que tiene Repsol con la transición energética y en su ambición de alcanzar cero emisiones netas en el año 2050. Los biocombustibles avanzados producidos en la refinería de Cartagena permitirán una reducción de 900.000 toneladas de CO2 anuales, lo que equivale aproximadamente a la absorción de CO2 de un bosque con una extensión similar a 180.000 campos de fútbol, señala la compañía en un comunicado. 

Con este proyecto de descarbonización, Repsol apuesta también por "el desarrollo del sector industrial y por la generación de actividad económica en España", a la vez que, destacan, se promueve el empleo directo, indirecto e inducido. Con el apoyo de empresas auxiliares, los trabajos de construcción y puesta en marcha de la planta se desarrollarán en diferentes fases y requerirán de unos 1.000 profesionales de diversas disciplinas. 

El Consejero Delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha destacado en rueda de prensa la importancia de este proyecto pionero en España: “Con esta iniciativa, en Repsol impulsamos decididamente una nueva ruta tecnológica que será clave en nuestro camino hacia la neutralidad en carbono y que se suma a los proyectos que ya hemos desplegado en eficiencia energética, generación de electricidad baja en emisiones, hidrógeno renovable, economía circular, combustibles sintéticos y captura, uso y almacenamiento de CO2, entre otras”.

“España debe basar su estrategia de descarbonización en sus capacidades industriales y tecnológicas porque esa será la forma de impulsar un tejido empresarial competitivo e innovador”, ha dicho Imaz, antes de añadir que “todas las formas de descarbonización son válidas y complementarias, e incentivarlas para que todas contribuyan, sin exclusiones, acelerará la transición energética y nos ayudará, como sociedad, a alcanzar una recuperación económica rápida, tan necesaria en las actuales circunstancias de pandemia por coronavirus”.

Proyecto de biocombustibles

Repsol incorpora biocombustibles a sus carburantes de automoción desde hace más de dos décadas. Durante los últimos años se ha ido incrementando el contenido de biocombustibles, y "en 2020 esta cifra ha alcanzado el 8,5% en energía, en línea con los requisitos regulatorios en España que trasladan los compromisos acordados como país con la UE".

Las instituciones comunitarias ya han marcado una hoja de ruta a través de una nueva directiva que plantea un mínimo del 14% en energía renovable en el transporte en el año 2030. Además, la legislación española establece en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) un objetivo más exigente, del 28% de energía renovable en el transporte para el año 2030. Con este proyecto, "Repsol se anticipa al marco normativo y avanza decididamente en su objetivo de ser una compañía neutra en carbono en el año 2050", aseguran desde la compañía.

La Agencia Internacional de la Energía considera que los biocombustibles serán una palanca clave en la paulatina descarbonización del transporte, principalmente a partir de 2030 en sectores en los que la electrificación presenta dificultades, como la aviación y el transporte marítimo. Asimismo, un impulso de los biocombustibles ayudará a diversificar la matriz energética de España y permitirá avanzar en la independencia energética del país, además de generar actividad económica y empleo estable y de calidad.