Salud    Medtech

Un nanoendescopio impreso en 3D permite acceder al interior de las venas

Es el endoscopio más pequeño del mundo: 125 micras y está desarrollado en la Universidad de Stuttgart para ayudar a detectar placas o trombos y reducir el peligro de un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco

29 OCT. 2020
3 minutos

La endoscopia es una técnica que permite examinar el interior del cuerpo humano sin necesidad de abrir. Emplea un instrumento, llamado endoscopio que consiste en una sonda flexible que tiene en su extremo una pequeña cámara que recoge las imágenes del interior de un organismo. La colonoscopia permite a los médicos examinar el intestino y la gastroscopia el estómago.

Esta técnica, cada vez más precisa, es también ahora nanométrica. Investigadores de la Universidad de Stuttgart han desarrollado el endoscopio impreso en 3D más pequeño del mundo. Tan sólo mide 125 micrones. Tan pequeño que permite examinar el interior de los vasos sanguíneos que miden menos de medio milímetro de diámetro. Un diminuto instrumento que permite a los médicos detectar placas o trombos en las arterias y puede ayudar a reducir el riesgo de un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco.

La tecnología de fibra óptica permite conseguir reducir el tamaño de las sondas. En este caso el reto ha sido conseguir reducir el tamaño de la cámara – que incorpora un láser – manteniendo la resolución de sus imágenes. La técnica que se emplea se conoce como tomografía de coherencia óptica (OCT). Utiliza un rayo láser que penetra en el tejido y refleja una imagen que recoge la cámara.

Para conseguirlo, la microóptica debe tener una compleja forma tridimensional que permita dirigir el laser y recoger la imagen. Y aquí es donde entra en juego la impresión 3D. Con la tecnología de microfabricación 3D de la empresa Nanoscribe, los científicos pudieron conseguir este diseño a escala nanométrica.

Un endoscopio diminuto pero que ha supuesto un enorme avance en el campo de la medicina cardiovascular. Gracias a este nuevo instrumental, los médicos pueden localizar con absoluta precisión placas o cristales de colesterol en arterias carótidas. De esta manera pueden prevenirse infartos o accidentes cardiovasculares.

Simon Thiele, quien diseñó la óptica en miniatura, cree que, en un futuro, este nuevo sistema podría incluso llegar a disolver esas placas con un rayo láser adecuado al mismo tiempo que realiza la inspección.

En la investigación ha participado un equipo internacional de la Universidad de Stuttgart , junto con la Universidad de Adelaide , el Royal Adelaide Hospital , el SAHMRI Institute  de Adelaide y el Monash Cardiovascular Research Center de Melbourne.