Entre Bits y Chips    Análisis

Vivo X51, buena carta de presentación

El fabricante chino Vivo comenzó sus operaciones en Europa oficialmente hace un par de semanas. Hemos estado probando su X51 5G, un modelo con gran cámara y buen diseño.

16 NOV. 2020 - Madrid
9 minutos

Es bonito, elegante, original y está bien construido. Además, es 5G, como ya no puede ser de otra manera en un teléfono de gama media-alta o un poco más arriba. Lo de gama media-alta lo podemos dejar porque se ha quedado en el procesador Snapdragon 765 G de Qualcomm en lugar del más exclusivo (y caro) 865. Pero está en la parte alta de la tabla, con un precio de 800 eurazos (700 en PC Componentes, por ejemplo, con motivo del Black Friday).

La apuesta de Vivo (es una de las marcas, junto a OPPO, OnePlus y Realme que surgió del fabricante chino BBK Electronics) es la cámara. Y aquí hay cierta originalidad en la elección y la disposición de la cuádruple cámara trasera.

Pero, antes de ver este elemento, el diseño entra por los ojos. Es muy bonito. Aunque, quienes me hayan leído alguna vez hablando de móviles sabrán que no soy un entusiasta de las pantallas 3D, ni de las 2D. Prefiero que la pantalla no se derrame por los bordes del móvil, que luego no sabes por dónde cogerlo.

Está construido en cristal y metal y está muy bien montado. El cristal se une perfectamente al metal de los bordes. La superficie frontal es prácticamente toda pantalla, el 92%, y cuenta con un agujero pequeño para la cámara delantera (3,96 milímetros). El color de la trasera es elegante y atractivo. Lo llaman alpha grey, pero a mí me parece más un azul acerado.

Ya que estábamos con la pantalla, es un elemento que han cuidado bastante. Es de 6,56 pulgadas y lo suficientemente alargada como para que se pueda sujetar bien en la mano, aunque sobresale cuando te lo metes en el bolsillo. Es de tecnología AMOLED y tiene muy buenos niveles de brillo (1.300 nits) y contraste (seis millones a uno). También han hecho un esfuerzo con el refresco de la pantalla: 90 hercios en visualización, pero hasta 180 hercios de muestreo, es decir, que la respuesta táctil es rapidísima (el refresco de la pantalla indica las veces que se actualiza la imagen de la pantalla, mientras que la de muestreo lo hace con las veces que comprueba si se toca y dónde).

Las cámaras son el punto crucial para muchos usuarios de móvil, aunque muchas veces, en lo que se fijan es en la visualización más que en la propia calidad de la captura y su tratamiento. En Vivo han colocado las del X51 5G en el centro de su comunicación.

Para empezar, la cámara selfie es de 32 millones de píxeles, una de las de mayor resolución del mercado y cuenta con una apertura de diafragma de f/2,45, no muy luminosa. El juego de las cámaras traseras se compone por un gran angular, una cámara dedicada al retrato, un tele y una cámara que combina el súper gran angular con el macro

La principal (el gran angular) es de 48 megapíxeles, pero lo atractivo en este caso es que está montada como un gimbal mecánico con suspensión de doble bola. Además, es luminoso (f/1,6). La gran estabilización, junto con la luminosidad y el software apoyado en inteligencia artificial le permiten unas tomas nocturnas interesantes. No se trata de convertir la noche en día, sino de poder obtener los detalles y los colores en un ambiente oscuro, sea de noche o no. Captura fotografías bastante naturales, algo que aprecio.

La segunda cámara, equivalente a un objetivo fijo de 50 milímetros, se dedica al retrato. La resolución es de 13 millones de píxeles y la apertura f/2,46. Combina en la tercera las funciones de súper gran angular (ocho megapíxeles de resolución, f/2,4) con las de macro. En el primer caso, su campo visual es de 120 grados, pero recorta la imagen para corregir la distorsión y cierra el campo a 108 grados de visión; como macro, la distancia focal llega a los 2,5 centímetros.

Otra rareza, aunque cada vez menos, es el tele (8 MP y f/3,4). Acude a un objetivo telescópico de cinco aumentos, pero combinando zoom óptico y digital y apoyándose en la estabilización, logra hasta 60 aumentos. Evidentemente, con ruido.

Las bondades de la 5G todavía son difíciles de apreciar. Con respecto al 4G se nota cierto aumento de velocidad tanto en la bajada como en la subida de datos, pero estamos muy lejos de alcanzar latencias de milisegundo y descargas de un giga.

Al procesador 765 G (hay que recordar que esa G es de gaming y que, incluso, tiene un modo de juego para orientar la potencia del móvil a ello y que no te molesten notificaciones en la pantalla mientras juegas) lo apoyan ocho gigas de memoria RAM y 256 de almacenamiento. Hay un único modelo.

La batería es de 4.315 miliamperios, suficiente para más de un día, incluso con un salvapantallas animado (son muy cuhos), y cuenta con el sistema de carga rápida FlashCharge, propiedad de Vivo. Es compatible con cargadores de 33 vatios (el alimentador viene en la caja) y suministra el 57% de la carga total en media hora. Eso no quiere decir que en una hora llegue al 100%. Es paradójico, pero cuanto menos espacio queda, más se tarda en llenarlo.

Valoración

Rendimiento:                         3
Usabilidad:                             3
Precio:                                    2,5
Resistencia:                            2,5
Diseño:                                   3,5
Valoración total:                    3
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