Entre Bits y Chips    Presentación

Xiaomi gana de momento la carrera por el móvil 5G barato

El más pequeño de la nueva familia Mi 10T, el Lite, con cámara de 64 megapíxeles, batería de 4.820 miliamperios, refresco de pantalla de 120 hercios... y 5G, cuesta 279 euros (sin oferta).

30 SEP. 2020 - Madrid
9 minutos

Cuando leí en una de las cuentas de Xiaomi hace unas semanas que pronto lanzarían un móvil 5G en el rango de los 200 euros (2XX decían), lo atribuí al anuncio de Qualcomm de que iban a llevar la compatibilidad 5G a los procesadores de la serie 400. Pero no. El Mi 10T Lite lleva un Snapdragon 750G, la segunda gama más potente del fabricante de procesadores estadounidense.

El anuncio de esta versión Lite se producía tras una larga presentación (casi una hora) detallando la tecnología y funcionalidades del hermano mayor de la familia, el Mi 10T Pro. Y apenas les ha llevado cinco minutos. Para una compañía que presume de "democratizar la tecnología" tal vez el Lite debería haber sido el foco, más que el Pro, que cuesta, en su modelo más caro 649 euros.

Hasta la fecha, el móvil 5G más barato que había tocado había sido el Motorola G 5G: 379 euros, cien más que el Mi 10T Lite, que no sólo presume de su procesador 750G, compatible con redes 5G y muy enfocado al gaming, sino que comparte características de las gamas altas de la clase media como una enorme batería de 4.820 miliamperios, carga rápida a 33 vatios, que le viene muy bien para compensar el consumo de una pantalla con refresco a 120 hercios. Los 279 euros son para el modelo con seis gigas de RAM y 64 de almacenamiento. En mi opinión, compensa dar el salto a los 6 / 128 por 50 euros más. Y, si se está seguro comprarlo en la oferta flash.

Pero el que se llevó los focos fue el tope de gama, el Mi 10T Pro. También es verdad que se los merece, entre otras cosas, porque me han hecho caso: ¡la pantalla es plana no curvada! Y es que parecía que había una carrera por lograr que las pantallas se fueran estirando hacia abajo. A mí me resulta más cómodo agarrar un móvil con pantalla plana. Y parece que a la mayoría de los consumidores también. Pues ahí lo tenéis: el Mi 10T y el 10T Pro tienen la pantalla plana. 

Los dos modelos comparten prácticamente todas las características a excepción de la cámara, que en el Pro tiene una resolución de 108 millones de píxeles frente a 64. Se han esforzado por acompañar las características técnicas del software necesario para sacarles un buen partido de forma fácil. Así, presumen de cámara, de estabilizador de imagen, de grabación en vídeo a resolución 8K con fotos simultáneas de 33 MP, con vídeo dual... Pero lo aplican a seis modos basados en larga exposición que permiten hacer esas tomas tan efectistas de cascadas, de carreteras iluminadas con las luces de los coches como un neón, de firmamento nocturno...  

También se puede clonar al sujeto de una foto y capturar cuatro posturas en la misma foto o dos acciones simultáneas en el mismo vídeo o utilizar la cámara trasera y delantera para grabar un vídeo con las dos perspectivas (Huawei lo hizo con el Dual View).

La pantalla, de 6,67 pulgadas y resolución Full HD+ es IPS. Pormeten que eso, junto con una buena gestión del color, va a producir colores naturales. Todavía no me lo creo, porque para mí la generación de imágenes con saturaciones y brillos extremos es una de las grandes deficiencias de la telefonía móvil. Muy pocos evitan esas estridencias con la excusa de que las fotos parecen mejores.

El refresco de pantalla es una de esas características que se convierten en caballo de batalla entre las marcas. Los 60 hercios vienen a ser la media y los 120 hercios la parte más alta. Es verdad que no sirve únicamente que cuente con esas velocidades; cada uno las gestiona de una manera y, además, compromete mucho la batería. 

En el caso de Xiaomi, sube hasta los 144 hercios para los Mi 10T y T Plus, es decir refresca la pantalla 144 veces por segundo. Eso podría fundir la batería en pocas horas. Sin embargo, acompañan a la función con un Adaptive Sync, un software que se encarga de adaptar el refresco de pantalla al contenido. Por ejemplo, las películas sueles mostrarse a 24 imágenes por segundo si la pantalla no se adapta se produciría en efecto no deseado en la visualización; hay juegos que piden 120 o 144 imágenes por segundo... Con Adaptive Sync consiguen una mejor visualización, pero también un menor consumo de batería, ya que la pantalla no funciona a pleno rendimiento constantemente sino cuando lo necesita.

Por cierto, la batería es de las más grandes del mercado: 5.000 miliamperios y con la carga rápida a 33 vatios (alimentador de 33 W en la caja) logra reponer el 100% en apenas 70 minutos. 

Está protegido por Gorila Glass 5 y la capa de protección cubre también el conjunto de las cámaras traseras. Tiene desbloqueo facial y también escáner de huella dactilar. No está bajo la pantalla sino que lo han desplazado al botón de encendido en el lateral.

El Mi 10T cuenta con las mismas características que el 10T Pro, incluidos los nueve efectos apoyados en Inteligencia Artificial Skyscaping (añadir movimiento al cielo, que caiga nieve o estallen fuegos artificiales en una fotografía) o los seis modos basados en tomas realizada con larga exposición y sin trípode.

Y también comparten la protección contra bacterias. Los terminales vienen con un protector de pantalla ya instalado que es capaz de eliminar el 99,9% de las bacterias y con una funda del mismo material bactericida.

El Mi 10T Pro costará 599 euros para la versión de ocho gigas de RAM y 128 de almacenamiento y 649 si aumentamos a 256 GB; el Mi 10T, 100 euros menos, respectivamente.